El gran error en alumbrado LED: La potencia.

En una instalación de alumbrado bien diseñada se han tenido en cuenta muchos factores que no debemos obviar cuando pretendemos adoptar medidas de ahorro energético, sustituyendo el alumbrado existente por una iluminación más eficiente y que por lo tanto va a consumir mucho menos, lo que hará, sin duda que amorticemos la nueva instalación en un tiempo muy reducido, por lo que rentabilizaremos la inversión desde el primer día.
El primer factor y más importante es el nivel lumínico que deseamos. En este aspecto, el alumbrado tradicional utiliza lámparas que pueden ser de distintos tipos, incandescentes, fluorescentes, compactas, luz mezcla, vapor de mercurio, vapor de sodio, halogenuros metálicos… que se caracterizan todas ellas por disponer de un soporte transparente que emite luminosidad en los 360º, por lo que la emisión lumínica de cada lámpara se debe canalizar mediante el reflector adecuado hacia la zona que se pretende iluminar.

El led, por el contrario dirige directamente su emisión de lúmenes a la zona que se pretende iluminar, por lo que no son comparables los lúmenes que emite una lámpara tradicional con los lúmenes que emite una luminaria o lámpara led. Lo que sí se pueden comparar son los lúmenes que ofrecen dos sistemas led similares.

Lo que al final deseamos es conseguir un nivel de iluminación (lux) en la zona a iluminar, que podemos obtener mediante lámpara o luminaria led, consumiendo unos Watts determinados. Así pues, será más eficiente y por lo tanto consumirá menos energía (motivo por el que hemos decidido realizar la inversión) la lámpara o luminaria que nos proporcione el nivel lumínico deseado con la menor cantidad de potencia consumida.
Así pues para la misma potencia, será mejor lámpara o luminaria la que proporcione mayor nivel lumínico, no la que más potencia consuma, que para eso ya teníamos el alumbrado tradicional, que aunque ha ido evolucionando mejorando sus rendimientos con el tiempo, se caracterizaba por regla general, con un elevado consumo en relación al resultado lumínico obtenido.

La característica que define pues la calidad en el rendimiento de una lámpara o luminaria led, son los lúmenes que nos proporcionan por cada Watt que consumen (lm/W).

Tal vez, como mejor se vea esta característica sería con un ejemplo práctico:

Disponemos de unas oficinas iluminadas con Downlights dotados de lámparas compactas de 2×26 W. El número total de luminarias es de 22 unidades. Monitorizado el consumo del circuito de alumbrado de las oficinas, el consumo del mismo es de 1430 W, lo que supone que cada luminaria realmente está consumiendo 65 W, teniendo en cuenta que dispone de reactancias para su funcionamiento que también consumen en el funcionamiento normal de la instalación.

downlight tradicional

Pretendemos cambiar el alumbrado para obtener el mayor ahorro energético posible al mejor precio, por lo que la instalación la rentabilicemos en el menor tiempo posible.
Así pues, la instalación existente está funcionando 10 horas al día, de lunes a sábado, por lo que el consumo actual de energía por este concepto es de 4462 KWh/año, lo que le supone un coste en la factura eléctrica de 758 €
La medida del luxómetro nos da en los puestos de trabajo un nivel lumínico de 275 lux.
Desea modificar la instalación de alumbrado a tecnología led por lo que pide presupuesto a dos empresas “especialistas” en este tipo de alumbrado y le ofrecen lo siguiente:

Empresa 1
Cambio de downlights tradicionales por downlights tecnología led de 20 W
Coste luminarias: 28 €/unidad
Coste total material 616 €
Mano de obra instalación 180 €
Amortización de la instalación 1,5 años

downlight led economicodownlight led economico 2Empresa 2
Cambio de downlights tradicionales por downlights tecnología led de 20 W
Coste luminarias: 39 €/unidad
Coste total material 858 €
Mano de obra instalación 180 €
Amortización de la instalación 2 años

Downlight 21 W sin driverPor lo que la decisión está clara, habría que decantarse por la opción 1 que es más barata con lo que la amortización sería más rápida.

¿Sería seguro una buena decisión?

No hemos tenido en cuenta el rendimiento o los lúmenes que proporciona cada luminaria, por lo que si pasamos a analizar este detalle resulta:

Downlights empresa 1.
Nivel lumínico 1600 lumenes.
Si medimos el nivel lumínico proporcionado por los downlights en el plano de trabajo, resulta un nivel lumínico de 270 lux.

Downlights empresa 2.
Nivel lumínico 2400 lumenes.
Si medimos el nivel lumínico proporcionado por los downlights en el plano de trabajo, resulta un nivel lumínico de 360 lux.

Por lo tanto estamos obteniendo mayor nivel lumínico con la segunda oferta, con lo cual con un periodo de amortización de solamente dos años, dispondrían de un 33% de mayor nivel lumínico en los puestos de trabajo. No obstante la empresa prefiere seguir con el mismo nivel lumínico que disponía con el alumbrado anterior, por lo que la empresa 2 oferta downlights de 14 W, con un nivel lumínico de 1700 lumenes lo que modifica la oferta quedando de la siguiente forma:
Coste luminarias: 29 €/unidad
Coste total material 638 €
Mano de obra instalación 180 €
Amortización de la instalación 1,2 años
El nivel lumínico obtenido en el plano de trabajo es de 280 lux.
Por lo que dispondrá de más ahorro que con la opción de la empresa 1 que parecía la más económica.

En conclusión, la potencia en el alumbrado led no es el factor a tener en cuenta sino los lúmenes que emite la lámpara o luminaria, y más concretamente la eficiencia del sistema, esto es, los lúmenes/Wat de cada lámpara o luminaria… Además de otros factores que tendremos en cuenta en próximos artículos.

Queda claro que la potencia en LED no es buena, sino que hay que intentar minimizarla.

 

César Estañol Amiguet
Director técnico fvncc eficiencia energética

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